Las claves para ser un profesor freelancer exitoso

Tania Magalhães

Tania Magalhães es directora de Comunicaciones en PayPal América Latina.

05 de Junio de 2018, 12:12

El trabajo docente es una de las actividades más importantes para el desarrollo de la sociedad. Y aunque los maestros de la región todavía se inclinan por el trabajo en establecimientos físicos, también es cierto que gran parte de la comunidad académica se desempeña de manera independiente. Esto también se debe a que los salarios de los docentes en la región no son muy competitivos, y ellos buscan otras vías parta trabajar. Según el Instituto de Estadística de la Unesco,  los profesores de América Latina ganan menos que otros profesionales. “Los docentes de preprimaria y primaria ganaban el 76% de lo que logran otros profesionales o técnicos, mientras que los profesores de secundaria ganaban el 88%”.

¿Cómo empezar?

Para cualquier actividad de emprendimiento, el paso más complicado siempre es comenzar. Sin embargo, una vez que tomas la decisión lo demás solo es cuestión de utilizar las herramientas adecuadas a tu disposición. En este caso, lo primero y más importante es darte a conocer y difundir tu negocio en los canales adecuados para que tus alumnos potenciales te encuentren y contacten.

Hoy en día es sencillo crear una página web personal, pero si prefieres, también puedes iniciar a promocionarte mediante un perfil específico para tu trabajo como maestro. Ahora bien, emplear uno u otro medio no anula la posibilidad de utilizar varios más, de hecho, es vital diversificar tu posicionamiento. Otra buena opción es utilizar plataformas específicas para la búsqueda y contratación de profesionales autónomos. Por ejemplo, en Argentina,  según un estudio de PayPal, el 60% de los encuestados ha usado plataformas para freelancers, el sitio Freelancer.com es el favorito de los trabajadores independientes (39%) seguido de la plataforma Trabajo Freelance (16%).

Para todos estos canales, recuerda resaltar los puntos más relevantes de tu experiencia docente, las certificaciones con las que cuentes y tus datos de contacto. De esta forma será más sencillo cuando algún estudiante se cruce con tus perfiles, que elija ser tu próximo alumno.

¿Qué servicios ofrezco?

Vender tu intelecto suena más complicado que vender algún artículo; sin embargo, existen distintas formas en las cuales explotar tu experiencia y conocimientos. Lo primero que podría venir a la mente al ser profesor independiente es dar clases o tutorías particulares, lo cual suele rendir muy buenos frutos. No obstante, también podrías brindar otras modalidades de enseñanza y servicios que no necesariamente implican planear una clase de 60 minutos.

Por ejemplo, una opción es ofrecer revisiones o correcciones de proyectos de alguna materia en específico, asesoría para realizar tareas, talleres de diferentes temas y hasta cursos específicos de preparación de exámenes. Una vez qué definas qué le puedes ofrecer a tus alumnos potenciales, es momento de establecer cuánto vas a cobrar.

Soy maestro freelancer, ¿cuánto cobro?

Para poder comenzar a recibir dinero como maestro debes saber cuánto vas a cobrar por tus servicios. Una buena práctica es realizar un análisis de cuánto es tu gasto aproximado en recursos para poder llevar a cabo ciertas actividades. Por ejemplo, quizás necesitas comprar algún libro o material didáctico o incluso invertir en traslados para poder llegar a tus clases. Tener un registro de estos egresos te ayudará a saber cuánto porcentaje debes recuperar para obtener una ganancia.

Una vez que lleves a cabo este ejercicio y tengas una mejor idea de cuánto dinero recibir a cambio, es momento de elegir un método de cobro. Para estos efectos podrías considerar una plataforma digital como PayPal, que te ayude a recibir tus pagos de manera rápida sin necesidad de cargar con efectivo. Hoy en día es difícil visualizar un emprendimiento sin considerar el panorama globalizado actual. Puedes ser un maestro en cualquier país de la región, pero tener un alumno alemán al cual le das lecciones de español online, así que es vital contar con una forma de cobro que sea versátil y te permita recibir pagos sin importar la geografía. Recuerda que una parte importante de utilizar un método de pago digital, es que en un instante te abres las puertas a clientes de alrededor del mundo, ya que PayPal es una plataforma global presente en más de 200 países.

Considera estos consejos para poder emprender con éxito en el ámbito de la enseñanza y administrar tu dinero de forma confiable y sencilla.

Autor:

Tania Magalhães

https://www.americaeconomia.com/analisis-opinion/las-claves-para-ser-un-profesor-freelancer-exitoso

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«Halal», un pasaporte al mercado musulmán

En España 400 empresas producen de acuerdo a la ley islámica para obtener el sello que les permite exportar a un mercado de más de 1.600 millones de consumidores

  • Las carnicerías del barrio madrileño de Lavapiés exponen con letreros gigantescos su certificación «halal» / Rubén Mondelo

    Las carnicerías del barrio madrileño de Lavapiés exponen con letreros gigantescos su certificación «halal» / Rubén Mondelo
Elena Genillo. 

Tiempo de lectura 5 min.

04 de junio de 2018. 00:45h

Las dos carnicerías de la calle Tribulete, situadas a pocos pasos de la plaza de Lavapiés, anuncian con un letrero gigantesco que toda su carne cuenta con el certificado «halal». No es de extrañar, teniendo en cuenta que en este barrio madrileño el 35% de los residentes son extranjeros (conviven nada menos que 88 nacionalidades), la gran mayoría de religión musulmana. Que una pieza de carne sea «halal» quiere decir que proviene de un animal (nunca el cerdo ni el jabalí) que ha sido sacrificado por un matarife musulmán acreditado siguiendo el rito que marca la «Sharia» (ley islámica). Esto es: tras colocarlo orientado a Meca, se invoca a Dios y se le practica un corte certero en el cuello hasta su completo desangrado.

Pero lo «halal» va más allá. Es un estilo de vida que el Corán marca como lícito. Es un conjunto de prácticas que abarca desde la alimentación, la sanidad, la cosmética, la higiene hasta el turismo e, incluso, la banca. Todo lo que sea «haram» (lo contrario a «halal», es decir prohibido) no debe consumirse según Alá: ni el cerdo, ni la sangre de animal, ni el alcohol, las gelatinas procedentes del puerco o las aves carroñeras, entre otros. Pero los bancos occidentales también son «haram», porque los preceptos islámicos no permiten los intereses ni la especulación. Y los pintalabios de las grandes marcas de cosméticos también, porque utilizan como colorante el E-120, proveniente de la cochinilla, y el consumo de sangre e insectos está prohibido por la «Sharia».

Aunque en España contar con un certificado «halal» pueda parecer baladí, lo cierto es que cada vez más empresas se interesan por él. El Instituto Halal de España, perteneciente a la Junta Islámica, expide desde hace más de 15 años los certificados en nuestro país y ya cuenta con cerca de 400 marcas nacionales adheridas, el 95% de ellas del sector agroalimentario. «La mayoría busca en el sello ”halal” el pasaporte para poder exportar a los países de mayoría musulmana», explica Tomás Guerrero, director de la Oficina de Madrid y Relaciones Internacionales del Instituto Halal de España. Debe tenerse en cuenta que es un mercado que cotiza al alza: los musulmanes representan casi el 25% de la población mundial –suponen 1.600 millones de potenciales consumidores– y para 2050 se espera que superen los 2,6 millones. «Muchos de estos países de mayoría musulmana crecen más que la media mundial, son países emergentes con economías dinámicas donde está surgiendo una pujante clase media», añade Guerrero. De ahí, que las empresas españolas quieran su pasaporte «halal». Además, estas naciones llegan a importar hasta el 80% de la carne porque en muchos casos no tienen las condiciones necesarias para producirla.

https://www.larazon.es/sociedad/halal-un-pasaporte-al-mercado-musulman-LL18576692

16 miedos y errores del emprendedor que busca financiación

Son muchos los miedos que nos consumen a los que emprendemos desde cero.
16 miedos y errores del emprendedor que busca financiación
Siemprendes
24 min de lectura
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Son muchos los miedos que nos consumen a los que emprendemos desde cero. Y además, es un hecho que cometemos demasiados errores cuando estamos buscando recibir apoyo económico.

El primero y principal de todos los miedos es “a nosotros mismos”, ¿seré capaz de echar hacia delante mi proyecto? ¿y si sale todo mal? Y después, el miedo al futuro más próximo ¿qué pasará por el camino? ¿Qué obstáculos tendré que afrontar?

Estas y otras miles de preguntas retóricas nos asedian casi desde el principio y es que, es muy fácil caer en el error de pensar que algo saldrá mal. Por eso he decidido hacer un post para apoyarte si es que tienes algunos temores, sobre todo los relacionados con el tema económico; espero además, que con mi experiencia emprendedora puedas encontrar esa ayuda financiera que a veces se demora tanto…

¿Cuáles son los principales miedos del emprendedor que comienza?

Es posible que si eres un nuevo emprendedor enérgico, atrevido, resuelto y audaz no hayas sentido muchos miedos en los comienzos. También si tienes dinero suficiente como para caer y levantarte de nuevo, o equivocarte varias veces sin poner en riesgo tu economía.
Pero la mayor parte de nosotros, los que empezamos de la nada con pocos recursos económicos y apoyo escaso, nos asustamos ante las dudas iniciales.

En mi camino online he conocido más de los segundos. Da igual que sean emprendedores digitales o aquellos que están encaminados a crear “negocios físicos” para entendernos, porque al final la presencia online siempre va a ser necesaria.

Cuando empecé en internet y creé mi blog junto con mis dos hermanos, temíamos no saber desenvolvernos ya que no teníamos demasiados recursos económicos. Los comienzos para nosotros fueron duros, no te voy a engañar. Y es que todos tenemos los mismos miedos, o muy parecidos, y necesitamos de ayuda bien para echar hacia delante nuestro negocio, o bien para continuar luchando si nos fallan las fuerzas y el dinero.

Estos son los principales miedos que vas a sentir si eres un emprendedor que estás comenzando con tu proyecto:

1) No saber por dónde empezar cuando tienes una idea

A veces ocurre que desde siempre tienes claro qué harías si tuvieras la oportunidad de dedicarte a lo que quisieras libremente. De emprender ese proyecto que sueñas con todas tus fuerzas. Cuando tienes la oportunidad te lanzas, lo plasmas en un papel y te tiras semanas (en el mejor de los casos) dándole vueltas al asunto. ¿Te suena esto?

Lo mejor que puedes hacer si estás viviendo esta situación es tomar conciencia de que tienes mucho por hacer con lo que sí o sí, lo tienes que hacer bien. ¿Y eso qué significa? Pues que debes de ser objetivo y realista con tu proyecto, empezando por saber qué demanda existe en el mercado y cómo quieres plantear tu idea.

Ese es el principio común a todos los emprendedores antes de lanzarnos a buscar apoyo económico sin tener nada claro. Así que si es tu caso, tranquilo que no eres el único.

2) No saber desarrollar tu proyecto

Es un miedo muy lícito porque no es fácil desarrollar una idea de negocio, y la cosa se complica si además quieres presentársela a un posible inversor.

Todos los emprendedores que empezamos solemos tener un barullo mental interesante y me explico: cuando nos preguntan al vernos ilusionados con nuestra idea ¿pero de qué va tu proyecto? La mayor parte de nosotros no sabemos contestar de una forma clara y concisa.

Para desarrollar un proyecto desde cero tenemos que tener claro algún que otro punto importante, pero estos son los dos más principales según mi criterio:

•    Todo proyecto requiere de una misión concreta, de la resolución de un problema que exista en el mercado con una finalidad específica. Aunque a mí me gusta más pensar en enfocar el proyecto en algo de mayor valor humano, en lugar de fijarnos meramente una meta económica.
•    También necesitarás una estructura de negocio concreta, un buen esquema que te permita exponer claramente tanto las actividades que vas a desarrollar, como la propuesta de valor que ofrece tu idea.

3) No tener dinero suficiente para financiar tu proyecto

He aquí el miedo por excelencia, el que más nos quita el sueño, el no tener suficiente dinero para invertir en tu idea de negocio.
Si vas a emprender en internet seguro que ya sabrás que en un principio no necesitas hacer un gran desembolso. Tendrás la opción de crear tu propia página web por muy poco dinero o incluso gratis. Pagar tu hosting y las herramientas que necesites no será demasiado, para empezar es lo que requerirás.

Pero si no vas a invertir nada en los comienzos, seguro que algo más tarde sí que tendrás que hacerlo. O en su defecto invertir todo tu tiempo en estudiar cómo vas a hacer llegar tu producto o tu servicio al público. Te recomiendo que tengas presente que un negocio digital que funcione no se consigue de la noche a la mañana, y mucho menos sin esforzarte.

Si vas a montar un negocio tradicional la cosa se complica porque ahí sí que vas a necesitar un mínimo de inversión para comenzar. Tendrás que llenar el almacén, pagar un alquiler, luz, publicidad, etcétera… y estos gastos no suelen ser pequeños.

Con lo que en el segundo caso es más lógico sentir miedo porque no dependerá únicamente de que dediques tu tiempo a formarte, por ejemplo. Sino que necesitarás apoyo financiero sí o sí, más abajo te daré algún consejo útil para que lo consigas sin temores.

4) No tener demasiado tiempo para dedicarle a tu proyecto

Este es un miedo que hoy por hoy comprendo muy bien. Y es que como emprendedor, puede que tu caso sea complejo en el tiempo y me explico. Hay muchas personas que por motivos económicos no pueden dejar su actual trabajo para dedicarse 100% a su idea de negocio o a su proyecto empresarial anhelado.

En muchas ocasiones no cumplimos nuestras propias expectativas. ¡La de sueños truncados que se quedarán por el camino por este motivo! Es una pena porque somos bastantes los idealistas con bonitos planes para cambiar el mundo…

Pero también son muchas las personas que trabajan infinitas horas al día fuera de casa y cuando llegan, a pesar de que están agotadas y disponen de poco tiempo material, siguen teniendo unas ganas de batallar enormes. Son los emprendedores a los que yo llamo todoterrenos. Que luchan a diario en unos trabajos que no les satisfacen y que aprovechan cada minuto libre para planificar su futuro. Que a pesar de tener miedo a cómo van a conseguir sus sueños, insisten, estudian y aunque saben que tienen poco tiempo, continúan ahí.

Es muy comprensible que tengas miedo a cómo vas a tirar hacia adelante con tu idea de negocio, si es tu caso y te encuentras en esta situación, decirte que luches, que no decaigas y que como dijo Og Madino tengas en cuenta que “La insistencia sistemática e inteligente es la llave del éxito”. Aunque seguro que tú ya lo sabes.

5) Tener miedo a reconocer abiertamente tus limitaciones

Este es un miedo que yo he sentido más de una vez. He creído (y fingido) que podía con todo, pero llegó  un momento en que me di cuenta de que no era materialmente posible seguir hacia adelante sin hacer algo al respecto. Pero he de confesarte que al principio de crear mi primer negocio online junto a mis hermanos me costaba mucho reconocerlo.

Debes saber que si quieres acaparar u ofrecer gran cantidad de servicios es más que posible que fracases, porque como dice la frase popular “el que mucho abarca, poco aprieta”. Esto ocurre sobre todo si tienes un proyecto modesto o vas a emprender un negocio tú solo. Debes saber reconocer tus límites y tener presente que no pasa nada por tenerle miedo a esta situación. Como ves, muchos hemos pasado por ella.

Este miedo es común tanto para los que quieren emprender online como para los emprendedores que buscan además tener un negocio físico y tangible. Es importantísimo reconocer que todos tenemos un límite, no dudes en aceptar cualquier ayuda que puedas encontrarte por el camino.

6) Tener miedo a equivocarte

A propósito de los asuntos financieros, hay una frase de Seth Godin que me encanta y que me viene fenomenal para este punto: “El costo de equivocarte es siempre menor que el costo de no hacer nada”. Cometer errores es parte de la vida y por lo tanto, forma parte también del proceso emprendedor. Es la forma más “segura” de aprender ciertas cosas.

Asumir que te puedes equivocar es clave para tu crecimiento. Con ello, aprender de los errores cometidos es una garantía de éxito porque cuando tomamos medidas para corregirlos, es cuando interiorizamos aquello en lo que nos confundimos y la lección queda perfectamente aprendida.

La experiencia no lo es todo, hay que tener la valentía de estar abierto a errar constantemente, aprender cuando se fracase es vital.
Cada uno tendrá su punto de vista al respecto, pero este tan radical es el mío, lo vivido en estos años me ha demostrado que en mi caso ha merecido la pena equivocarme una y otra vez.

Para cerrar este punto comparto contigo otra frase, esta vez de sir Ken Robinson: “si no estamos preparados para cometer errores, jamás seremos capaces de crear algo original”. Opino que esto resume fenomenal la idea.

 

7) Diseñando una buena estrategia de venta para tu proyecto

Mientras consigues y no financiación, no está de más que puedas poner en marcha una buena estrategia de venta para tu proyecto. De cara a conseguir capital te será muy útil ya que un posible inversor se sentirá atraído por un proyecto que tenga todo pensado y “atado” para conseguir clientes.

Para ello, tienes en la red multitud de ideas precisas que pueden guiarte paso a paso.
Cuando no tienes experiencia esto cuesta bastante. Lo más aconsejable es que tengas ya tu proyecto funcionando o mínimamente en su fase inicial.

Si has emprendido únicamente en línea, tener diseñada una estrategia que funcione podría basarse en:

•    Cuando quieras vender a través de un blog necesitarás centrarte en un buen marketing de contenidos, esto es, cuidar muy mucho tus artículos. Que tengan calidad suficiente como para atraer y posteriormente atrapar al lector. Esto se consigue gracias al SEO que utilices (cómo posicionarás tu página en los primeros resultados de una búsqueda concreta), cosa que te traerá más visitas, o sea, más ventas.

•    Cuando quieras vender a través de un e-comerce podrás ayudarte de las Redes Sociales, centrándote en el marketing de recomendación para atraer a tus posibles compradores. También te ayudaría implementar un blog a tu proyecto y no olvidar que lo más importante es la experiencia del usuario en tu web (que la página sea atrayente, sencilla de manejar y rápida)

Estas son algunas pinceladas, sin entrar demasiado en detalles. El mundo de la venta digital tiene muchísimos rincones que descubrir, pero quería que vieras algunos pormenores que me parecen básicos.

Cuando quieres emprender un negocio tradicional hoy por hoy, es más que recomendable que estas dos opciones anteriores también las incluyas. El marketing digital es uno de los mejores aliados con los que podrás contar para generar ventas y mejorar tu distribución.

¿Qué errores se repiten a la hora de buscar financiación?

En este último apartado del post quisiera ayudarte un poco más, para que no repitas algunos errores muy comunes que hacen que buscar la financiación necesaria se ralentice.

Todo se complica si es tu primera vez, ya que esta búsqueda es un proceso lento que a veces puede llegar a desesperarte si no tienes experiencia.

A veces cometemos ciertos fallos sin darnos cuenta que pueden ser evitables y ahorrarnos a la larga un montón de quebraderos de cabeza.

¡Allá vamos! Aquí te dejo una pequeña lista de ellos.

1) No invertir tiempo antes de invertir dinero

Es muy importante que creas firmemente en tu negocio, que sepas claramente qué quieres hacer y cómo. Por eso todo el tiempo del que dispongas debes de invertirlo sin reservas, debes de conocer al dedillo tu mercado.
La inspiración fluye cuando se ha profundizado correctamente, cuando se tienen buenos conocimientos y las bases que se establecen son sólidas.

Una buena idea puede ser que investigues sectores relacionados con el tuyo, otro tipo de empresas o tiendas (si es tu caso) que estén en el extranjero para que puedan aportarte una visión más amplia.

2) No compartir tu idea con nadie porque te espanta que te la roben

Esto es un error muy común, pero siento decirte que tu maravillosa idea de negocio en un cajón cerrado con llave no vale nada.

Desde siempre se ha temido esta acción, el que alguien más rápido y hábil que tú lleve a cabo esa idea que con tanto cuidado has custodiado en el tiempo. Así que optas por no contárselo a nadie por si acaso ¿sabes a lo que me refiero?

Personalmente he vivido esto de cerca, a mi hermana se le adelantó alguien con una idea estupenda de negocio similar (por no decir exacta) a la suya. Ella tuvo mucho miedo de compartirla, solo lo hizo en un par de ocasiones y se la contó a dos inversores privados distintos.
Imagínate qué pasó, al obtener un no por respuesta por parte de ambos, no volvió a pedir ayuda nunca más.

Aquella idea de negocio era buenísima, pero claro, si no te abres a compartirla con más personas y necesitas ayuda económica para llevarla a cabo ¿cómo vas a hacerlo? ¿Qué prefieres, no desarrollarlo nunca por miedo a contarla?

Da igual que seas un emprendedor digital o que tengas una idea de negocio física, en ambos casos este miedo es paralizador.
En la vida hay que arriesgar, aunque hoy por hoy existen mil formas de proteger tu proyecto. Por ejemplo, cuando contactas con inversores privados tienes opción de firmar contratos de confidencialidad para evitar plagios.

3) No buscar tu inversor en el sitio adecuado

La búsqueda activa de financiación es todo un arte. Buscar el impulso monetario que necesitas no es sencillo, pero hoy por hoy existen formas de conseguirlo. Después de mucho indagar llegué a la conclusión de que para poder emprender un negocio sin dinero no podemos depender únicamente de los bancos. Hace años puede, pero actualmente es complicado acceder a un crédito para comenzar. Con lo que un buen día, encontré una maravillosa forma de conseguir financiación bastante sencilla.

Se trata de recurrir a ciertos inversores privados, los bien llamados ángeles inversores (link a  https://siemprendes.com/angeles-inversores/, ya que literalmente pueden salvar tu idea y echarla hacia delante en poco tiempo. Es un buen término porque es una ayuda como caída del cielo, un respiro para muchos de nosotros.

Existen multitud de ideas de negocios, tantas como emprendedores a lo largo y ancho del planeta; pero solo aquellos que se atreven a llevar a cabo sus sueños son los que triunfan.

Compartir tu idea con estos ángeles inversionistas desde cualquiera de las plataformas en que se dejan ver es el primer paso. Recuerda que siempre podrás mantener tu proyecto a salvo a través de los acuerdos de confidencialidad. La mayoría de las veces las mismas plataformas lo proveen, con lo que este miedo no debería de paralizarte en absoluto.

Este tipo de inversores tan específicos y particulares, además de prestarte el apoyo financiero que necesites, también se involucrarán contigo porque les apasiona el mucho de los negocios y son participantes activos. Esto me llamó poderosamente la atención y me pareció de agradecer, la verdad.

Porque si no tienes muchos conocimientos en ciertas áreas ellos pueden cubrir alguna que otra parte ya que son experimentados empresarios o personas que siempre han estado en contacto con el mundo de los negocios.

Con lo que sí, es posible encontrar ayuda financiera hoy en día. Lo que ocurre que no se conoce todo este mundillo si no se indaga un poco y se entra en materia. Me parecía interesante poder compartirlo contigo en este artículo.

Cuando descubrí este tipo de apoyos me quedé bastante sorprendida. He conocido muchos emprendedores que por culpa de no tener la suficiente financiación han dejado sus sueños olvidados y creo que no hay cosa peor que esa.

Porque el mundo necesita gente que se atreva, que se lance a la piscina con sus ideas de negocio.

Unas serán provocadoras y rozarán lo irracional, otras seguirán siendo tradicionales y sencillas; pero lo que está claro es que todas serán necesarias para que los emprendedores nos sigamos sintiendo lo que en el fondo somos. Aventureros, inconformistas, lanzados, activos y dinámicos, personas diferentes con ganas de comernos el mundo.

4) No mostrar profesionalidad en la gestión de la financiación

No sé qué entenderás tú por ser profesional pero es algo que no tiene mucho que ver ni con llevar corbata ni con ser educado y cordial a la hora de gestionar un negocio.
He querido meter este punto, aunque sea por mencionarlo brevemente, porque me parece importante hacer la distinción, ya que el término profesionalidad crea a veces cierta confusión.

Para conseguir financiación debes mostrarte tranquilo y ofrecer tu idea de negocio confiado, seguro de ti mismo y con las cosas muy claras. Este sería a mi parecer el comportamiento de alguien profesional.

Solo se trata de dinero, es lo único que te falta. El resto ya lo debes tener tú y es lo más importante, preocúpate de cómo manifiestas aquello que deseas.

5) No darle importancia a la presentación del proyecto

Oscar Wilde dijo una vez: “Nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión”. Con esta frase lapidaria pretendo decirte que cuides muy mucho tanto el momento en que presentes tu proyecto, como el proyecto en sí.

Cuando tengas enfrente de ti a la persona o personas que puede que te ayuden con tu financiación recuerdan esa frase.

Da igual que te reúnas físicamente en una bonita sala con la típica mesa ovalada y brillante, a la que acudirás preparado e impoluto; como si lo haces vía internet a través de alguna plataforma de inversores privados, por correo electrónico o por videoconferencia, es igual de importante lo hagas como lo hagas.

La presentación de tu proyecto tiene que ser perfecta en todos los aspectos. Presta especial atención a las primeras impresiones, que como dice la frase quizás no tengas otra oportunidad.

6)  No tener una propuesta de negocio clara y bien definida

Sea cuál sea tu mercado, tener una propuesta de negocio impecable te ayudará a conseguir financiación de una forma exitosa.

Es un gran error que muchos emprendedores cometen, descuidar esta parte no es una buena idea. Debes tener muy claros los objetivos.

Para mí lo más importante es que sea sensata y muy realista, y que no esté basada en conjeturas ni suposiciones. Para que puedas presentarla con atino a tus posibles inversores te recomendaría que sea muy, muy clara, es decir, que hasta un niño pequeño pueda entender de qué se trata ese negocio que te traes entre manos. Se concretó y específico.

Dentro de una propuesta de negocio hay varios puntos que tienes que mencionar sí o sí. El primero es qué misión tiene tu proyecto. Qué puede aportar al mercado, a las personas, al mundo en general. Este apartado debes expresarlo con el corazón en la mano para que tenga más valor, no solo es importante conseguir dinero con tu negocio, también lo es mejorar aquello que te rodea. Después, te aconsejo que incluyas cuáles son los valores que mueven este proyecto, por así decirlo es “a filosofía de la empresa”, tuya y si existe, del equipo de personas que te rodean.

No temas extenderte aquí, habla de cómo se harán las cosas en tu negocio: con transparencia e integridad, con lealtad, solvencia, profesionalidad, etc.

7) No presentar tu idea como un modelo de negocio innovador

Sé que a veces esto no es posible (o lo parece), porque hay cientos de empresas parecidas a la tuya. ¿Cómo innovar entonces? ¿Cómo sorprender a un posible inversor? Aquí deberás armarte de paciencia y tirar de imaginación.

Es cuestión de ser original, de dedicarle mucho tiempo a pensar en cómo plantear esta parte tan importante del proyecto. Aunque ya existan ideas parecidas a la tuya, siempre se puede dar una vuelta más de tuerca e innovar presentando un buen valor añadido al proyecto.

8) No haber realizado un análisis de tu público objetivo

Saber cuál es tu público objetivo (target) a la hora de buscar financiación es totalmente imprescindible.

Edad, sexo, nivel económico, preferencias, debes conocer perfectamente cómo es tu cliente ideal. Estos datos son importantísimos porque harán que tengas una idea más que clara sobre a quién está destinado tu producto o tu servicio.
Este enfoque te hará tener mayor credibilidad para acceder a ese apoyo que necesitas. Además, que te ayudará a posicionarte donde quiera que esté tu público objetivo.

Por ejemplo, para un negocio basado en internet ¿dónde localizas a ese hombre de 50 años, de nivel adquisitivo medio-alto que se dedica a la construcción? Allá donde esté él, debes estar tú. Con lo que continuarás analizando, qué tipo de libros o blogs consume, qué redes sociales frecuenta.

Para ayudarte con este análisis tan exhaustivo podrás fijarte en qué hace tu competencia al respecto, como siempre hacer este seguimiento te será de gran ayuda y te guiará cuando te quedes sin ideas.

Además, no tener claro en qué te diferencias de tu competencia es un error. En qué eres bueno, por qué eres distinto al resto. Teniendo esto claro y manifestándolo sin temor, tu proyecto resultará muchísimo más atractivo para ser financiado.

Dentro de este punto iría también la típica reflexión que habrás oído muchas veces de por qué un usuario, un cliente, va a elegirte a ti en lugar de a tu competencia.

9) Creer que no necesitas llevar tu proyecto a internet

Si vas a presentar tu idea de negocio a un inversor privado, debes saber que es mejor que tengas planes para digitalizar tu proyecto. Llevarlo a internet es esencial y eso lo sabe cualquiera hoy en día.
Tu negocio será mucho más apetecible si en tu plan estratégico has incluido todas las acciones online precisas, como ves tienes que pensar hasta en el último detalle.

Independientemente de que quieras emprender una tan solo una empresa tradicional, tienes que pensar en que teniendo tu idea proyectada en internet te será mucho más fácil abrir vías de ingresos.

Además, el tema de las redes sociales es muy interesante para poder generar confianza a tus futuros clientes. Indaga un poco y verás la importancia que tiene todo esto para tu futuro negocio.

Es absurdo cerrarte a conseguir ventas desconectadas sin pensar que las que puedas generar online pueden doblarse como mínimo. Si no, fíjate en cualquier empresa grande (y no tanto) de hoy en día, comercios, firmas de ropa, de cosméticos, tiendas de deportes… Todos, tienen ya sus páginas webs o e-comerce.

Y hasta aquí este artículo sobre mi propia experiencia emprendedora y mis dificultades iniciales; espero que te haya resultado útil en tu búsqueda de financiación, al menos ya sabes por dónde empezar y qué errores no debes cometer en tu camino.

https://www.entrepreneur.com/article/314398

Jack Daniel, el hombre con mala pata

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Algo no salió bien

El sorprendente final del exitoso emprendedor al que lo mató el mal genio

Carlos Manzoni

3 de junio de 2018  • 21:12

Jasper Newton Daniel descubrió pronto el elixir de la felicidad. No se trataba de una de esas pociones mágicas que por su época vendían los buhoneros en el lejano oeste, sino de algo que lo haría famoso en el mundo entero: creó la fórmula del whiskey más vendido en los Estados Unidos y uno de los diez que más factura a nivel global. Pero un madrugón inesperado, mezclado con su proverbial mal genio lo arrastraron a un trágico final.

El hombre nació en septiembre de 1850 (el día exacto jamás se supo) en Lynchburg, un pequeño pueblo con apenas 600 habitantes, cercano a Nashville, la cuna de la música country, en Tennesse, Estados Unidos. Como su familia era muy numerosa (tenía 10 hermanos) fue criado por allegados; hasta que a los siete años quedó huérfano y se fue de su casa. Estuvo primero en lo de un amigo, Félix Waggoner, hasta que se afincó en una granja cercana, propiedad de un ministro luterano de nombre Dan Call.

Allí empezó su buena estrella. Resulta que en sus ratos libres Call se dedicaba a la fabricación de whiskey en un alambique propio, pero un día fue puesto entre la espada y la pared por su congregación. Le dijeron: “Si nos salvas el alma los domingos, no la pierda con tu alcohol el resto de la semana”. Fue ahí que el pastor decidió desprenderse del alambique y se lo vendió a Daniel, que ya para entonces era conocido como “Jack” y se las amañaba bien en eso de elaborar whiskey.

Hasta hace un par de años se creía que Jack había aprendido todo de Call, pero se descubrió que fue un esclavo negro de Tennesse, Nathan Green, quien le enseñó un método secreto de destilado. No solo eso, sino que Green trabajó para él después de la Guerra Civil (1861-1865), convirtiéndose en el primer maestro destilador negro en América.

Algo no salió bien: Jack Daniel, el hombre con mala pata

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Pero la visión comercial del joven emprendedor pronto lo llevaría más allá de los límites de su condado. En 1866, decidió registrar su negocio, hecho por el que su destilería es considerada la más antigua de los Estados Unidos. ¿Su marca? Jack Daniel´s, una de las más exitosas en el mundo. Tanto es así que hoy el propio pueblo es una extensión de esa destilería, un conjunto de viejos edificios grises, dispersos en una amplia hondonada verde, cuyas primeras construcciones fueron dirigidas por el propio Jack.

Cuenta la leyenda que entre 1860 y 1880 existían al menos 15 fábricas de whiskey en Lynchburg, pero la de Jack era la más cotizada por su sabor. ¿Cuál era su secreto? Dejaba madurar el licor en barriles, suavizándolo con un carbón de arce azucarado que aún se produce en la misma refinería y que lo hace único en todo el mundo. Además, la fórmula incluye una especie de agua “mágica”, libre de hierro, que brota de una fuente de piedra caliza original de esa zona.

Crédito: Wikimedia Commons

Jack Daniels no tardó mucho en convertirse en millonario. Gastó millones de dólares en su pasión: la música. Formó una banda, la Jack Daniels Silver Cornet Band, que fue el hijo que nunca tuvo y que contaba con los mejores instrumentos del momento, ya que él invirtió fortunas en ellos. Amazing Grace, Tennessy Waltx y Dixie eran las canciones favoritas para sus conciertos políticos, el Día de la Independencia, celebraciones y funerales.

Además, se convirtió en benefactor del pueblo y donó gran parte de su inmensa fortuna a viudas y huérfanos. Eso no es todo: muchas escuelas e iglesias de la región se construyeron gracias a sus donaciones.

Pero el elixir de la felicidad también le permitía a Jack, soltero empedernido, darse la gran vida, mientras su negocio crecía y crecía. Hasta se dio el gusto de abrir dos locales de baile (White Rabbit y the Red Dog), que regaba convenientemente con su whiskey. Era tan exitoso y popular que enseguida contagió a otros y así se multiplicaron las bandas y establecimientos musicales en el lugar. Había cumplido de la A a la Z con el manual del sueño americano. Pero, siempre hay algo que lo arruina todo.

Una mañana de octubre de 1905, Jack madrugó más que lo habitual. Dio unas vueltas por su casa, aburrido, hasta que decidió irse a su oficina más temprano que de costumbre. Su idea era aprovechar para sacar unos documentos de su caja fuerte. Pero no pudo recordar la clave. Para colmo, el que siempre llegaba temprano, conocía la combinación y le sabía las mañas a la caja fuerte era su sobrino, Lem Motlow.

Jack pudo haber esperado a este sobrino. Pero no lo hizo, porque era impaciente y de muy mal carácter: así que intentó como loco abrir la caja hasta que, acobardado y rabioso, le dio una patada tan fuerte que se rompió el dedo gordo. La herida fue tan severa que al cabo de unos días se infectó y le tuvieron que amputar el pie. Esa drástica medida no impidió que la infección se propagara y terminara por matarlo seis años después de aquella aciaga mañana. “Envenenamiento de la sangre”, dejó asentado en su certificado de defunción el médico de Lynchburg.

Crédito: Wikimedia Commons

Hay un chiste inspirado en su muerte que dice: “No llegues temprano a trabajar, porque la única vez que Jack lo hizo le pasó lo que le pasó”. No dejó viuda ni hijos, pero su creación perduró hasta nuestros días y, gracias a su visión, el pequeño Lynchburg es en la actualidad mucho más que un punto en el mapa.

Por esas paradojas de la vida, su pueblo natal es uno de los pocos lugares en el mundo donde no se puede tomar el elixir de Jack (ni ninguna otra bebida alcohólica). Es que, según la legislación del condado de Moore, rige allí la “ley seca”; algo que, de todos modos, no impide que la marca venda hoy 13 millones de cajas en 160 países.

https://www.lanacion.com.ar/2139977-el-sorprendente-final-del-exitoso-emprendedor-al-que-lo-mato-el-mal-genio

¿Están preparadas las empresas para contratar a freelance?

Los nuevos tiempos están cambiando las estructuras de las organizaciones.

contratar freelance

Las empresas españolas todavía no están preparadas para los cambios integrales que se están produciendo en el mercado laboral, especialmente en lo que se refiere la integración de profesionales freelance o independientes a sus estructuras. Mientras, en países del entorno, como Francia o Reino Unido, este perfil de profesional está completamente normalizada, mientras que en España se está asimilando progresivamente.

Es una de las conclusiones obtenidas en un encuentro sobre el ámbito laboral freelance, organizado por Malt, plataforma online que agiliza los procesos de búsqueda y contratación de profesionales freelance. El objetivo de este encuentro era poner en valor la figura del experto freelance dentro de las corporaciones.

“La diferencia entre el personal interno y los externos radica en que los empleados aportan estructura, valores y compromiso mientras que los freelance te ofrecen temporalidad, flexibilidad o especialización para determinados proyectos”; ha explicado Mario Sánchez, de Redbility.

Del mismo modo, este experto también ha destacado que un buen freelance se compromete con la gestión del proyecto de acuerdo a las directrices de la agencia, mientras que Miriam García, de Foxize, ha puesto de manifiesto el cambio de roles y el reto que esto supone para la misma gestión de las personas.

En algunas ocasiones, expresa la compañía en un comunicado, las empresas muestran reticencias ante la posibilidad de incorporar profesionales independientes a las plantillas. Esto se debe “a las malas experiencias vividas en el pasado por la falta de preparación”:

“Para mejorar los procesos se deben aplicar metodologías ágiles, facilitar el onboarding e implementar herramientas. Además, se debe tener claro cuál es el core en plantilla para saber exactamente qué tareas o procesos se pueden externalizar”, ha comentado Nacho de Ramón, de Sincrolab. Para Íñigo Calisalvo,

“Hay que hacer un seguimiento cercano del trabajo del freelance”, ha dicho Íñigo Calisalvo, que son para Midrocket “la mayoría de su fuerza de trabajo”. Eduardo Layrisse, de Parclick, otra de las empresas que se ha decidido a contratar freelance a través de Malt, destaca la agilización de los procesos, aspecto reseñable también para Mayte Lorente, de Indra, que cuenta con 1.500 procesos abiertos en este momento y se encuentra en plena lucha por la búsqueda de talento.

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/05/31/autonomos/1527800960_532963.html

12 tips de Marvel Studios para los emprendedores

El éxito toma tiempo, pero debes aprovechar las oportunidades.
12 tips de Marvel Studios para los emprendedoresCrédito: Depositphotos.com

Armando Ruiz
Consultor en marketing y relaciones públicas para startups y pymes. Siempre en busca de historias qué contar.
9 min de lectura
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

No es sorpresa que Marvel Studios se ha consolidado como el estudio cinematográfico más exitoso en la actualidad. Con 10 años, 19 películas y más de 14 mil millones de dólares en taquilla a nivel global, muchos otros estudios y empresas han buscado replicar su modelo de negocio, sin lograrlo.

Sin embargo, no todo fue una historia de éxito. Pocos recuerdan que Marvel Comics estuvo al borde de la quiebra en los años 90. Esto, junto a problemas económicos de años anteriores, los orilló a vender los derechos para cine de sus personajes más populares de aquel entonces: Spider-Man, X-Men y Los 4 fantásticos, entre otros.

¿Cómo pasaron de ser la segunda compañía de cómics en Estados Unidos a comenzar con un proyecto de cine independiente que se convertiría en el estudio cinematográfico más redituable en la historia reciente? Aquí algunos puntos clave que pueden servir a emprendedores.

1. Busca talento, no grandes nombres

No podemos separar la marca Marvel de 2 nombres: Stan Lee y Kevin Feige. Este último comenzó como asistente de producción para otro grande de aquel entonces: Avi Arad. Ellos dos fueron los encargados del proyecto de Marvel Studios, para el que no contaban con respaldo de grandes productoras, así que tuvieron que levantar capital y confiar en 3 directores independientes para los primeros proyectos que tenían en puerta: Jon Favreau con Iron Man, Louis Leterrier con The Incredible Hulk y Edgar Wright con Ant-Man. Solamente los 2 primeros salieron en 2008 y el éxito de su primera película se debe a un actor que no era taquillero y atravesó por muchos escándalos de adicciones una década atrás, pero tenía talento. Su nombre es Robert Downey Jr.

2. Aprovecha los recursos que tienes

La oficina de Kevin Feige en Disney Company tiene un cuadro enorme con los personajes más importantes de Marvel. Él admite que su sueño siempre fue llevar esa imagen al cine, pero había un problema: no tenían a sus grandes estrellas. Aunque eran conocidos en el mundo de los cómics, los personajes con los que contaban no eran ubicados por quienes iban al cine, por lo que optaron por construir una narrativa sobre el equipo de superhéroes más importante con el que contaban, los Avengers. El enfoque familiar con toques de humor que imprimió Jon Favreau permitió que la gente recibiera bien a Iron Man, Thor, Hulk y el Capitán América para luego juntarlos en una película.

3. No desaproveches lo que se ha logrado

Detrás de los personajes de Marvel Comics hay más de 50 años de historias, muchas de ellas rescatables a la hora de elaborar un guion. Aquellos expertos en cómics señalan que cada película tiene como referencias al menos dos historias previamente publicadas. Hoy en día muchos guionistas se quiebran la cabeza para sacar una historia que sea atractiva, mientras que la Casa de las Ideas tiene material de sobra para trabajar.

4. Planea a largo plazo

Marvel Studios aprovechó el éxito de su primera película para lanzar un plan a largo plazo que permitiera sacar provecho de los personajes principales y unirlos en películas-evento, en un esquema muy parecido al que trabajan los cómics actualmente. Esto dio lugar a las famosas fases, que son a su estilo muy parecidas a las etapas de planeación de un proyecto de emprendedor: una fase de lanzamiento, otra de consolidación y una tercera de ganancias. No es novedad que sus primeros lanzamientos de 2018 (Black Panther e Infinity War) se colocaron entre las 10 películas más taquilleras de todos los tiempos.

5. Conoce a tu público y dales lo que quieren

Decía Steve Jobs que mucha gente no sabe lo que quiere hasta que se lo presentas y este es el caso de Marvel. Películas basadas en Cómics hay desde los años 50 y han tenido distinta temática, desde el Superman con mallas de Richard Donner hasta el Batman oscuro y realista de Christopher Nolan. Marvel decidió irse por el público familiar, aquel que hace planes para los fines de semana, sin descuidar a los seguidores ávidos de detalles y referencias en cada nueva cinta. El toque de humor ayuda a hacer más llevaderas las historias y relacionar a los personajes con conceptos positivos, lo cual genera que quieran consumir más veces los productos de Marvel Studios frente a historias pesimistas o excesivamente violentas.

6. Establece procesos de producción y cúmplelos

Tras la salida de Wright del proyecto de Ant-Man, Feige comprendió que no podía perder el tiempo para que cada nueva película saliera si lo que buscaba era construir una megahistoria: a partir de su segundo año de operación, cada nueva película se anuncia con nombre, fecha de estreno y en ocasiones con el elenco confirmado, a fin de cumplir con los tiempos de entrega y evitar retrasos que desalienten al público. Esta solamente es una parte del proceso de producción, que incluye grabación (para lo cual establecieron estudios fijos en Atlanta), posproducción (incluyendo efectos especiales) y promoción.

7. Reconoce al talento adecuado para tu proyecto

Es casi un mantra el que se debe elegir al mejor talento, pero a veces el mejor talento simplemente no es el ideal para tu empresa, ya que pueden tener otros objetivos profesionales en mente. Esto lo aprendió Marvel con el caso de Wright, la salida de Edward Norton (que interpretaba a Hulk) o Terrence Howard (War Machine). Lo ideal al buscar talento es contarle lo que buscas lograr y la manera en que pueden apoyarte. Así lograron que Chris Evans firmara para ser Capitán América, uno de los personajes clave de sus historias.

8. Siempre busca gente talentosa

Una vez armado un equipo ganador, no te cierres a nuevos talentos. Directores como Taika Waititi, Ryan Coogler o los Hermanos Russo se incorporaron a Marvel cuando estaba en un muy buen momento con Jon Favreau y Joss Whedon triunfaba con The Avengers. La incursión de estos directores permitió inyectar nuevos estilos que refrescaron a los personajes y la forma de contar historias. Recuerda que siempre hay gente talentosa allá afuera que puede llevarte de ser bueno a ser excelente.

9. Ten fe en tu proyecto aunque nadie más lo tenga (tarde o temprano alguien lo tendrá)

Todo mundo relaciona hoy a Marvel con Disney, pero la compra fue hasta 2009, un año después del lanzamiento de sus dos primeras películas y tres años desde la creación del estudio, pero no siempre tuvo la suerte de su lado. En 1998 y por extrema necesidad, buscó vender los derechos de todos sus personajes a otros estudios sin éxito, ya que no tenían la fama de los de DC Comics, que eran los más reconocidos hasta aquel entonces. Esos mismos personajes que nadie quería son los que hoy todo mundo conoce, hayan leído un cómic o no.

10. Ofrece tu ayuda a quien lo necesita

Uno de esos estudios que rechazó comprar a los personajes fue Sony, que después lanzaría la millonaria trilogía de Spider-Man. Una serie de malas decisiones hizo que el estudio no supiera qué hacer después con el personaje y se arriesgara a pérdidas millonarias. Marvel se ofreció a producirle las películas en solitario e integrarlo a su Universo Cinematográfico (con ganancias exclusivamente para Sony) a cambio de que “le prestaran” al personaje para películas en conjunto como Civil War o Infinity War. Esto permitió la viabilidad económica de la franquicia del arácnido, a la vez de que los incondicionales agradecieron el verlo al lado de otros héroes.

11. Busca llevar lo que haces a nuevos lugares

La compra por parte de Disney permitió dar oportunidad al extenso catálogo de personajes de Marvel (alrededor de 5 mil) y usarlos en diferentes plataformas. Además de las películas, se crearon diferentes series animadas, se les dio oportunidad a personajes desconocidos como los Guardianes de la Galaxia, se crearon series originales en alianza con Netflix con personajes como Daredevil o Luke Cage y recientemente se lanzaron producciones con otras plataformas buscando un público adolescente con series como Runaways para Hulu o Cloak and Dagger para Freeform. Incluso crearon una película animada ganadora del Oscar: Big Hero 6. Esto da oportunidad a dar juego a personajes que tienen potencial, pero no son muy conocidos.

12. Cuida a tu equipo más que a tus propiedades

Se dice que Marvel Studios busca más producir en serie que darle cabida a autores novedosos, pero en la práctica buscan cuidar el talento siempre y cuando no afecte la gran narrativa que planearon: por eso Taika Waititi pudo incluir su estilo de humor e improvisación con Thor, James Gunn pudo incluir música retro en Guardianes de la Galaxia, los Russo han podido dirigir 3 películas y Robert Downey Jr. le incluyó su propio estilo a Tony Stark. Marvel Studios busca renegociar contratos de sus actores y directores estrella a fin de que continúen, todo con tal de seguir en el negocio a largo plazo.

Diez años de películas se dicen fácil, pero lograr un modelo de negocio exitoso no solamente depende de los activos de la compañía como los personajes o las historias, ya que estudios con mayor antigüedad no han logrado replicar el modelo. El secreto de Marvel Studios está en su gente, como todo emprendedor sabe.

https://www.entrepreneur.com/article/314389

Los beneficios de las Pymes al contratar freelancers

En 2017, la Secretaría de Economía reportó la creación de 7 mil 894 nuevas empresas bajo la denominación de Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS), un programa enfocado en acelerar el proceso de creación de nuevas unidades económicas en el país. La mayor parte de estas nuevas empresas, por su tamaño, se clasifican como pequeñas y medianas empresas (Pymes).

Este sector productivo es uno de los más importantes dentro de la economía mexicana, ya que generan más del 52% del PIB y el 88.9% de los empleos remunerados, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ENAPROCE).

A la par del crecimiento de las Pymes, el sector de los profesionales independientes, o freelance, ha registrado un crecimiento favorable durante el último año. De acuerdo con la firma de servicios Regus, en México el número de freelancers creció un 33% en 2017. Adicionalmente, la misma firma indicó que la contratación de consultores externos por parte de empresas aumentó un 37%.

Aunque diferentes industrias han trabajado de esta manera desde hace bastante tiempo, ahora hay una mayor disposición por parte de las Pymes para comenzar a contratar profesionales de forma externa. El crecimiento de la relación entre freelancers y Pymes, explica Guillermo Bracciaforte, cofundador de la plataforma de contratación de freelancers Workana, se debe a los beneficios mutuos que obtienen.

“Las empresas, por un lado, pueden encontrar profesionales que cuentan con las habilidades necesarias para un proyecto específico; por otra parte, los freelancers obtienen grandes contratos por proyectos en los que pueden demostrar sus capacidades, y que les pueden servir de referencia para futuras contrataciones, además de darle mayor prestigio a su trabajo”, explica Bracciaforte.De acuerdo con el cofundador de Workana, esta tendencia también va en aumento debido a que permite una dinámica de trabajo más fluida para las Pymes.

“El modelo de trabajo tradicional, donde cada empleado debe asistir a la oficina a cumplir con un determinado número de horas, no es funcional para todo tipo de empresas”.

“Algunas nuevas Pymes ven en el trabajo remoto y por proyectos una forma más eficiente de sacar adelante su trabajo día a día, sin sacrificar la calidad en sus servicios o productos, y aquí la contratación de independientes externos calza a la perfección con las necesidades de estas empresas. La Pyme puede encontrarse en una gran ciudad, pero el experto que requieren podría localizarse en una población más pequeña y alejada; para ambos, el trabajo remoto será mucho más útil y eficiente que obligar al trabajador a recorrer una gran distancia todos los días”, relata el directivo.

Los freelancers, por su parte, adquieren una mayor experiencia en proyectos relativamente más grandes, que nutren su trabajo dentro del campo en el que se desempeñan.

“Desde aprender a cobrar de manera asertiva, hasta nutrir su red de networking, el trabajo con pequeñas y medianas empresas es parte del crecimiento profesional dentro de la vida freelance”, señala Bracciaforte.

http://www.diariopuntual.com/pymes/2018/06/01/80443