¡Todos los emprendedores vivimos con miedo!

¡Todos los emprendedores vivimos con miedo! Pero no tiene nada de malo

El miedo nos paraliza. Hace que dejemos de creer en nosotros mismos y amenaza con truncar nuestras aspiraciones de emprender. ¿Cómo dominarlo? Aquí una reflexión al respecto.
¡Todos los emprendedores vivimos con miedo! Pero no tiene nada de malo

Crédito: Depositphotos

Eduardo Scheffler Zawadzki
Experto en creación de contenidos
4 min de lectura
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Hoy puedo escribirlo: he vivido con miedo.

De ser yo mismo. De perseguir mis sueños. Hoy me doy cuenta de que los años han pasado y yo no soy ni siquiera un esbozo de aquel que soñé en tardes adolescentes en las que me atrevía a recorrer el mundo con los ojos cerrados y el corazón abierto. Entonces me arriesgaba, no dependía de nadie más y, al menos en mi cabeza, emprendía todo aquello que se me ocurría.

Hoy puedo escribirlo: he vivido con miedo. Aunque eso no me hace especial, porque ese miedo lo sentimos todos.

Compartimos el temor a ese ayer que nos condena con sus dolores y espectros. Con sus figuras represivas que no son más que ideas nuestras. Con las historias de aquellos a los que no somos capaces de olvidar. Con nuestros dolores y nuestros muertos.

Miedo al presente en el que no concretamos nada. En el que todo se escurre de entre las manos antes de que podamos comprenderlo. Entre juntas, llamadas, mensajes de WhatsApp que no dejan de llegar, embotellamientos que hacen que el día no dure absolutamente nada. Un presente en el que juramos una y otra vez que hoy tomaremos la decisión que nos cambiará la vida: actualizaremos y enviaremos ese currículum, registraremos esa marca, aterrizaremos la idea, correremos el riesgo de independizarnos. Emprenderemos, aunque debajo de nosotros no exista una red de seguridad.

Miedo a las oscuras cavernas del mañana que solo nos dejan ver una pequeña entrada a lo que pudiera ser un hostil laberinto. ¿Y si fallamos? ¿Y si nos perdemos? ¿Y si nunca logramos salir de ahí?

¿Y si ese es el camino que nos lleva al fracaso?

Entonces nos congelamos. Vivimos con miedo.

El miedo como fuerza creativa

Bien manejado el miedo no es malo. Tiene una función en nuestra existencia: ayudarnos a subsistir alejándonos del peligro. El problema surge cuando ese peligro realmente no existe. Cuando se trata de una imagen proyectada desde algún recuerdo, desde la inseguridad. Una escena (generalmente) no sucedida, imaginada una y otra vez, que nos detiene y hace que nos aferremos a lo poco que tenemos como si se tratara de un refugio seguro.

¿Cómo escondernos de las imágenes del fracaso que dibujamos en nuestra mente? ¿Cómo alejarnos de la sombra que irremediablemente arrastran nuestros pies?

Preferimos entonces perpetuar nuestro estado actual con tal de no aventurarnos a explorar siquiera si ese temor es cierto o no.

Si alguien sabe de estos miedos son los artistas. Los creadores se enfrentan constantemente al temor de compartir su obra. Son asediados por la idea de que su canción, música, película, pintura o novela quizás no valga la pena. La gran paradoja es que la única manera de saberlo es crearla, liberarla y dejar que sea admirada por los demás. No para que la juzguen, pero sí para que puedan llegar a ser transformados por ella.

Los artistas saben que la única manera de confrontar al miedo es crear.

Hugh Laurie, el músico conocido por haberle dado vida al inolvidable Gregory House en la serie Dr. House, alguna vez escribió en su perfil de Facebook:

“Creo que es terrible esperar en la vida hasta que estés listo. Ahora mismo tengo la sensación de que en realidad nadie nunca está listo para hacer nada. No existe algo así como listo. Solo existe el ahora. Y puedes hacerlo ahora. Lo digo con tanta confianza como si estuviera a punto de saltar del bungee o algo así – no lo voy a hacer. No soy un tomador de riesgos enloquecido. Pero creo que, en términos generales, ahora es un momento tan bueno como cualquier otro.”

Y quizás en esas palabras radica la clave para vencer al miedo: en hacer lo que deseas ahora, sin pensarlo tanto. Lo más probable es que el miedo siga ahí, pero habrás creado algo nuevo. Y de eso se trata el juego del emprendimiento.

Hoy puedo escribirlo: vivamos con miedo, pero creemos, emprendamos, soñemos.

Transformemos el día de hoy en una creación única y perfecta capaz de cambiar por siempre nuestra existencia.

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¿Qué te conviene más: ser asalariado o freelance?

¿Qué te conviene más: ser asalariado o freelance?

Inicia tu vida laboral considerando las formas más frecuentes de contratar, pues como asalariado por ejemplo, te protege la ley laboral y de seguridad social.

Redacción Por IDC de GINgroup
4:50
Actualización 30/11/-1 – 1:00

El inicio de la actividad laboral es difícil para cualquier egresado, en especial cuando se desconoce cómo contratan las empresas actualmente. Por los costos que implican contratar a un nuevo colaborador, la mayoría de las empresas consideran dos alternativas: el trabajador subordinado o el prestador de servicios independiente.

Quienes prestan un servicio personal subordinado a una persona física o moral están en un régimen laboral, pues están bajo el mando de ésta y tienen que obedecerla (subordinación).

Para distinguir este vínculo respecto de un servicio independiente hay que hacer varias precisiones. El trabajador usa las herramientas de la empresa, tiene un lugar dentro de ésta y debe cumplir con un horario previamente establecido.

De cumplirse con esto, el trabajador tiene derecho a un salario, aguinaldo, vacaciones, prima vacacional y dominical, día de descanso semanal, licencia de maternidad, paternidad o por adopción, periodo de lactancia, prima de antigüedad, prestaciones por renuncia o despido injustificado, utilidades y derecho a ser inscrito al Régimen Obligatorio del Seguro Social (ROSS), entre otras prestaciones y derechos que prevén la Ley Federal del Trabajo (LFT) y la Ley del Seguro Social (LSS).

Si una persona presta sus servicios de manera independiente (freelance) y su régimen fiscal es de honorarios o asimilados, se presume que no es trabajador, sino autónomo; es decir, que fue contratado mediante un instrumento jurídico de naturaleza civil o mercantil para determinadas tareas y no hay una subordinación. Por ejemplo un abogado o un transportista.

Las actividades a realizarse deben ser lícitas y hechas con las herramientas del profesionista, además de desempeñarse en la forma y el tiempo convenido.

La remuneración percibida no es un salario.

Los que están en ese supuesto no gozan de la protección de las leyes laborales y de seguridad social, por lo que solo tienen derecho a la retribución por sus diligencias (honorarios), pero pueden inscribirse voluntariamente al ROSS (modalidad 44) y disfrutar de las bondades del IMSS, previo pago anual cercano a 9 mil 312.03 pesos.

Si se utiliza una contratación de esa naturaleza con el fin de disfrazar una relación laboral y evitar las cargas sociales, el acuerdo civil o mercantil no surte efecto, por lo tanto, el sujeto que realiza las actividades subordinadas es considerado trabajador y estará protegido por las leyes referidas.

Para ello, basta que el freelance demande el reconocimiento de la relación laboral ante la Junta de Conciliación y Arbitraje competente o que el Seguro Social haga una revisión.

– Considera que como asalariado tendrás obligaciones como seguir un horario acordado.

– Bajo el régimen de salarios, tienes derecho a un sueldo y prestaciones sociales.

– Como freelance te pagarán por realizar ciertas diligencias.

– Si la forma de contratación es distinta a la real, acude a la Junta de Conciliación.

Sitios web que le ayudan a conseguir trabajo como freelance

Sitios web que le ayudan a conseguir trabajo como freelance

Redacción Profesión Líder

Según un estudio, en 2020 el 50% de la fuerza laboral en Colombia será digital.

Pixabay

El teletrabajo en Colombia se encuentra definido en la Ley 1221 de 2008 como una forma de organización laboral, que consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando como soporte las tecnologías de la información y comunicación para el contacto entre el trabajador y la empresa, sin requerir la presencia física del trabajador en un sitio específico de trabajo.

Según un estudio realizado por el Ministerio TIC y Nubelo, la empresa líder en contratación freelance en el mercado hispano, en el 2020 el 50% de la fuerza laboral en Colombia será digital. También revela que seis de cada diez personas que trabajan en las plataformas 3.0 o freelance están satisfechos o muy satisfechos con esta modalidad de trabajo.

A momento de ser freelance usted se convierte en una marca, ya que al ofrecer sus servicios, se está vendiendo a sí mismo, sus habilidades y profesionalismo, por eso es importante que tenga en cuenta algunas herramientas digitales que le pueden facilitar las cosas:

1. Freelancer: Este sitio web, creado en 2009, tiene como objetivo conectar a los freelancers con los empleadores. Esta aplicación está disponible en 34 idiomas y tiene más de 23.5 millones de usuarios registrados en total, de los cuales 2.5 millones pertenecen a Latinoamérica.

Al utilizar la herramienta, tiene la opción de ingresar como trabajador o empleador. Inmediatamente puede crear proyectos y seleccionar un aspirante o buscar ofertas acordes con lo que sabe hacer.

La página cobra una tarifa por proyecto de 3% al empleador y de 10% al freelancer.

2. Nubelo: Es una plataforma destinada a buscar talento digital, se enfoca en los trabajos que se puedan realizar de forma remota. Entre sus ofertas están las de programadores, community managers, expertos en SEO y SEM, redactores de contenido web, diseñadores digitales y especialistas en mercadeo y e-comerce.

Según el sitio web Carrerfoundry, las empresas se ahorran hasta un 70% de tiempo en el proceso de contratación. Y a los freelancers, les permite ganar reputación ya que los posiciona según los proyectos realizados.

3. Workana: Esta herramienta dispone de una versión gratuita y una plus que cuesta $15.000 el mes. Al crear un usuario puede vincular su cuenta con la de Linkedin e incluir su portafolio. A diferencia de otros sitios, Workana le permite postularse a varios proyectos sin ningún tipo de limitación.

El sitio le permite certificar las habilidades y experiencias a través del sitio web Brainbench.

4. 99Designs: El sitio web se enfoca en todo tipo de diseñadores. Se encarga de publicar ofertas de publicidad e ilustración. Trabajos como diseño de logos, imagen corporativa, diseño web, diseño de vinilos, lanzamiento de marca entre otros. La página se encuentra en español, y le permite al freelancer, participar en concursos de diseño para que los usuarios demuestren su talento y así consigan más empleo.

5. Toptal: El objetivo de la plataforma es reunir a los mejores freelance del mundo. Tiene un sistema de calificación riguroso, sólo el 3% de los postulantes son aceptados. Para ingresar a la página es indispensable un nivel alto de inglés. Toptal ofrece ofertas para diseñadores de software e ingenieros de software.

6. Twago: La herramienta le permite conocer las ofertas publicadas, la fecha en a que finaliza la oferta, el número de personas que ya se han postulado y el valor a pagar, esto con el fin de ser estratégico y encontrar el trabajo que más se acomode a sus necesidades.

Además, ofrece un sistema de puntuaciones con el fin de destacar a lo mejores freelancer.

https://www.elespectador.com/tecnologia/sitios-web-que-le-ayudan-conseguir-trabajo-como-freelance-articulo-748989

Un problema muy argentino: se crean menos empresas de las necesarias

Un problema muy argentino: se crean menos empresas de las necesarias

En la Argentina son pocas las empresas, sobre todo pequeñas, donde abunda la informalidad de la mano de obra ocupada

| Publicado en Edición Impresa

Un problema muy argentino: se crean menos empresas de las necesarias

Un estudio de la Fundación Observatorio Pyme es contundente: “Sin empresas no hay trabajo. Y sin trabajo hay pobreza”, aseguran.

De esta forma, mientras en nuestro país se debate intensamente cómo crear empleo, el tema de cómo favorecer la creación de empresas está en segundo plan o en el debate económico.

“El empleo lo crean las empresas. Sin empresas, el trabajo lo deberá crear el Estado y las personas deberán autoemplearse como “monotributistas” en actividades de baja productividad y de mala calidad con remuneraciones por debajo de la media de los trabajos en blanco registrados.

Los informes internacionales señalan que la creación y subsistencia de nuevas empresas es un factor sustancial para el crecimiento y el desarrollo económico de un país, ya sea porque se generan más puestos de trabajo y se incrementa el ingreso total, o porque se generan nuevos procesos y/o productos.

El stock de empresas existentes en un país y la tasa de creación (o natalidad como destaca el trabajo de la Fundación) son indicadores clave de su desarrollo futuro.

En Argentina, de acuerdo con las estadísticas internacionales, se observa una grave anomalía estructural que se refleja en un escaso número de empresas (formales e informales) y una muy baja tasa de natalidad empresarial.

Existe, además, una concentración de la informalidad en la contratación de la mano de obra en las empresas con menos de 10 ocupados.

Es totalmente errado pensar que Argentina dispone de una clase empresarial abundante, como se solía afirmar hace treinta o cuarenta años.

MUY POCAS E INFORMALES

En Argentina hay pocas empresas, sobre todo pequeñas, y con un alto grado de informalidad de la mano de obra que ocupan.

Al preguntarse acerca de las causas de la baja natalidad empresarial argentina y el alto grado de informalidad concentrada en las empresas de menos de 10 ocupados, el informe destaca que es necesario considerar que el nacimiento de un emprendimiento es el resultado de la decisión de un individuo que debe optar entre buscar un trabajo en relación de dependencia (en el sector privado o en el sector público) o iniciar una actividad por cuenta propia, es decir, transformarse en emprendedor.

Esta decisión está condicionada por las capacidades técnicas y habilidades del potencial emprendedor (el “saber hacer”), la disponibilidad de capital propio (y de terceros) para financiar el inicio de la actividad, la carga tributaria que pesa sobre las empresas nacientes y el nivel de “riesgo ambiental” (relaciones laborales, grado de certidumbre sobre las reglas de juego, funcionamiento de la Justicia, etc.).

Todas estas condiciones determinan la tasa de natalidad empresarial y, en consecuencia, determinan el stock final de empresas existentes en un país, destaca el trabajo de la Fundación Observatorio Pyme, que claramente advierte que el nivel de creación de empresas está muy por debajo de las necesidades del país y de lo que sucedió en otras etapas históricas.

 

https://www.eldia.com/nota/2018-4-8-9-35-35-un-problema-muy-argentino-se-crean-menos-empresas-de-las-necesarias-septimo-dia

Ecuador, ‘Coworking’ una opción para los emprendedores de Ambato

ABR, 08, 2018 |

Colaboradores. Un sinnúmero de ‘coworkers’ forman parte ya de la red de emprendedores de este espacio.

 

Imagine su emprendimiento en una oficina con todos los servicios, como una empresa de las ligas mayores, con una amplia sala de reuniones, equipos de punta, área de cafetería, Internet y muchas cosas más donde se pueda mantener reuniones de negocios o simplemente recibir a uno de sus clientes.  ¿Parece imposible no?
Esto solo se podría pensar con una fuerte inversión de capital, ya sea en una oficina tradicional o a su vez trabajando desde casa, las dos formas sonarían distantes, sobre todo para un pequeño emprendedor.
Sin embargo, en Ambato ya se cuenta con un lugar destinado al impulso de los emprendedores a través del primer espacio ‘coworking’ o trabajo colaborativo que impulsan profesionales ambateños como parte del emprendimiento WorkingUp Ambato.

 

Iniciativa

La idea es relativamente nueva y es una tendencia que nace en Estados Unidos de la mano de Bernie DeKoven, quien inventó el término para describir el trabajo colaborativo a través de ordenadores, para luego pasar a acuñarse en el mundo empresarial a través de ‘Nueva York, 42 West 24’, una oficina que aún ofrece servicios.
En Ecuador desde hace más de tres años la tendencia viene ganando espacio entre emprendedores, profesionales de distintas áreas, estudiantes, jubilados y  los denominados millennials.
Uno de las primeros ‘coworking’ nació en Quito con la empresa privada Impaqto.
En Ambato WorkingUp es el primer espacio de ‘coworking’ y a decir de Alejandra Gómez, socia y ‘coworker’, este es un espacio profesional diseñado mediante la creatividad para que los emprendedores puedan desarrollar sus proyectos de forma colaborativa en un lugar acogedor.
Los principales requisitos para estos grupos es ser innovadores, creativos y emprendedores para legitimar este tipo de trabajo por horas, que no está ligado a una rutinaria jornada de oficina.
“Ya que para trabajar bien debes sentirte bien”, asegura, por lo que en WorkingUp Ambato se puede disfrutar de un ambiente diferente sujeto a los tiempos de los emprendedores.
La ‘coworker’  aseguró que en este espacio lo que se busca sobre todo es ofrecer a los colaboradores una amplia posibilidad de vincularse con otros profesionales, ya que uno de los problema habituales de los emprendedores es su deseo de trabajar en muchos campos al mismo tiempo, lo cual provoca un desgaste.
Lo que se propone en el trabajo colaborativo de WorkingUp es apoyarse en un sinnúmero de profesionales convirtiéndose en una incubadora de empresas.

 

Servicios

Café ilimitado, Internet ultra rápido, sala de reuniones, sala para eventos, áreas comunales, espacios de trabajo compartido y oficinas privadas, son parte de los servicios que se ofertan.
Gómez aseguró que varios son los beneficios de ser parte de este ‘coworking’, entre ellos charlas, capacitación, difusión del emprendimiento, entre otras.
“Entendemos que el trabajo de un emprendedor ‘freelance’ es dinámico, por lo que nosotros debemos ajustarnos a las necesidades de un mundo globalizado con servicios integrales”, dijo.
En WorkingUp existen diferentes tarifas según el uso que se vaya a dar al espacio: tarifas de media jornada, jornada completa, paquetes de horas semanales, con y sin sala de reuniones, e incluso horas sueltas en el mes a precios módicos. (FCT)

 

Servicios

– Internet ultra rápido (fibra óptica, puntos de red y wifi)

– Red y conexión segura

– Network Wall

– Instalaciones de impresión wifi

– Fotocopias / escáner / fax

– Salas de reuniones con equipos para videoconferencias

– Salas para workshops

– Espacios para eventos

– Espacios tranquilos de lectura

– Phone booth

– Lockers

– Cargadores de teléfonos celulares

– Auriculares para llamadas telefónicas

– Periódicos

– Revistas

– Estacionamiento para bicicletas

– Oficina Virtual

– Recepcionista

– Mensajero y servicios de correo

– Café orgánico ilimitado de cortesía

– Guayusa orgánica ilimitada de cortesía

– Frutas frescas

– Áreas Lounge

– Exhibición de arte local

– Eventos regulares

– Eventos sociales

 

Espacios. Varias salas, oficinas y ambientes acogedores son parte del servicio.

https://lahora.com.ec/tungurahua/noticia/1102148190/coworking-una-opcion-para-los-emprendedores-de-ambato-

Esta ‘start-up’ quiere solucionar el gran problema de todo autónomo

Los habituales retrasos en los cobros como ‘freelance’ pueden llegar a ser un gran inconveniente. Y para solucionarlo nació Qwil.

Uno de los grandes problemas de los autónomos suele llegar a la hora de cobrar. En España, el plazo de pago puede prorrogarse varios meses hasta que, al fin, el cliente liquida una factura. Por desgracia, poco más se puede hacer que esperar: la persona a la que se le envía una factura no tiene por qué ser la misma que efectúa el pago y, a menudo, la falta de comunicación entre departamentos puede llegar a retrasar un pago indefinidamente (o hasta que el freelance llama al cliente para advertir de esta situación).

Un inconveniente que, llegada una situación límite, puede derivar en un verdadero problema a la hora de afrontar pagos propios. Y eso es precisamente lo que le ocurrió a Johnny Reinsch, fundador de Qwil, tal y como explica en este artículo de Inc.: se acercaba la fecha de pago de su hipoteca, pero no tenía dinero suficiente dinero para pagarla; Reinsch había ganado dinero suficiente y sabía que el cliente terminaría abonando el importe, pero aún así llegó a pasar por una pequeña crisis financiera en aquel momento. Y fue en aquel momento cuando nació la idea de fundar Qwil.

Un intermediario entre el autónomo y el cliente

 Se trata de un proyecto que pretende hacer de intermediario entre el autónomo y sus clientes. El mecanismo es simple: Qwil se encarga de gestionar los pagos al freelance, independientemente de que el cliente aún no haya abonado una factura. Así, el autónomo está seguro de que podrá disponer de su dinero a tiempo, a cambio de una pequeña comisión. Además, Qwil se encarga de perseguir a clientes morosos, lo que permitió que Reinsch inscribiese su compañía como una corporación de beneficio público en el registro.

Quizás, el único inconveniente es que Qwil sólo trabaja “por ahora” con autónomos que trabajan con compañías que se han registrado con ellos. Es decir, que un freelance no puede empezar a utilizar Qwil y buscar a clientes, sino que son las compañías las que se inscriben en Qwil y eligen con quién trabajar de su red de autónomos. En este sentido, el grueso del negocio no es la comisión que se le cobra al freelance por los adelantos, sino el dólar que cada empresa paga por trabajar con uno de los trabajadores independientes que Qwil ofrece.

Las empresas asumen el coste

“Lo mejor es una empresa que tiene muchos trabajadores autonómos y que está dispuesta a mantener felices. La gran ventaja es la retención masiva” de estos trabajadores independientes. Eso sí, las compañías deben responder: “la tarifa aplicada a una startup con un pobre historial de pagos será mayor que la de una que realiza sus pagos a tiempo”. Un modelo que trata de asegurar a las dos partes una relación mercantil de calidad gracias a una base de datos de profesionales cualificados en todas las áreas y una selección de empresas que, además, asumen el coste inicial.

Estrictamente hablando, Qwil actúa de manera similar a otras compañías de cazatalentos, pero con una diferencia sustancial: mientras que los headhunters buscan perfiles específicos para competir descarnadamente entre sí para vendérselos a un tercero, Qwil crea dos redes interdependientes de empresas y autónomos. La clave reside en la calidad que garantiza tanto en el profesional como en los clientes.

De hecho, cuando se da el raro caso en el que un cliente no paga, Qwil se compromete a emprender las acciones necesarias contra esa compañía. En este sentido, es al autónomo al que se protege, ya que incluso siendo una startup joven, Qwil tiene más recursos legales que la mayoría de los trabajadores independientes.

En cualquier caso, lo cierto es que si bien Qwil carga la mayoría del peso financiero en la red de empresas y no en los trabajadores independientes, el auge de este tipo de plataformas -como Factoo en España- evidencia el proceso irreversible de precarización laboral de los últimos tiempos, en los que cada vez es más difícil acceder a puestos indefinidos y bien remunerados, mientras que cada vez es más común la presencia de falsos autónomos en grandes compañías.

https://www.lainformacion.com/management/qwil-start-up-quiere-solucionar-el-gran-problema-de-todo-autonomo/6345653

De alquilar lavadoras a ejemplo de emprendimiento en la ONU

De alquilar lavadoras a ejemplo de emprendimiento en la ONU

Jessica Hernández, durante su presentación en Naciones Unidas / Foto: Bancamía.
  • Jessica Hernández, habló ante la ONU en una sesión dedicada al emprendimiento.
  • Con la ayuda de microcréditos, Jessica pudo comprar lavadoras para alquilar y, luego, inició su taller de confección de ropa para niños supliendo una necesidad de la comunidad.

Por: Leonardo Numpaque Moreno

BOGOTÁ, 6 abr (Colombia-inn) – Con una lavadora sobre las espaldas, Jessica Hernández, de 28 años y madre de cuatro hijos, recorrió durante años las calles de Soacha y con su esfuerzo construyó un emprendimiento que más tarde le permitió instalar un taller de confección de ropa para niños, un ejemplo de vida que fue destacado por Naciones Unidas.

“Me considero una mujer trabajadora. Cuando uno tiene la motivación de sus hijos, hace lo que sea. En mi comunidad no había quien alquilara lavadoras y dije: hay que cubrir esa necesidad”, recordó la joven en declaraciones a Colombia-inn.

Jessica comenzó a alquilar lavadoras por horas. Las cargaba sobre sus hombros y las llevaba de casa en casa. “Empecé un proyecto (en una zona) donde el agua llega cada 15 días o cada mes, y eso me afectó muchísimo, más de uno me dijo vas a fracasar. Yo dije: déjenme con mi fracaso, tengo lavadora en la casa. Seguí con mi terquedad y compré tres lavadoras más”, agregó.

Con los ahorros de este trabajo y un préstamo de 500.000 pesos, emprendió otro proyecto que anhelaba y montó un taller de confección de ropa para niños, supliendo una necesidad en su comunidad y a su vez generar empleo.

De cargar lavadoras en Soacha a inspirar mujeres en la ONU

Su historia de empeño, fortaleza y constancia no se perdió en el olvido, y el pasado 5 de marzo Jessica pasó de recorrer las calles del municipio de Soacha, a ser la invitada de honor a una sesión de Naciones Unidas sobre emprendimiento, en la que estuvo acompañada por la embajadora de Colombia ante esa organización, María Emma Mejía.

“Fue muy gratificante, es algo que uno no vive todos los días. El hecho que tú veas que estás brindando un ejemplo de vida es muy conmovedor, porque la idea es que también otras mujeres se motiven y salgan adelante”, expresó la emprendedora al referirse a su visita a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Según ONU Mujeres, en la región, por cada 100 hombres de entre 25 y 34 años en extrema pobreza, hay 132 mujeres en esas condiciones.

Venciendo las adversidades

“Yo trabajaba en el campo con mi mamá desde muy niña. Desde que tengo uso de memoria he trabajado. En el campo atendíamos a las gallinas, íbamos a recoger cacao, a sembrar maíz, a recoger café”, recordó Jessica.

Como miles de mujeres colombianas, su infancia no fue fácil. Cuando tenía ocho años su madre murió y tuvo que dejar su natal Bucaramanga para irse a vivir con su padre, en Bogotá. Terminó el bachillerato, se casó muy joven y enseguida tuvo a su primer hijo. Aunque inició estudios técnicos en mercado y ventas, nunca los terminó.

Viviendo en Altos de la Florida (Soacha) y responsable de sus cuatro hijos, Jessica vio en el alquiler de lavadoras una oportunidad de generar ingresos.

Con una tarifa de 2.000 pesos por una hora de alquiler o 5.000 pesos por tres horas, la mujer levantaba sobre sus hombros la pesada carga, y la trasladaba a la casa del cliente. Cumplido el tiempo, de igual manera cargaba el aparato y lo regresaba a su casa.

Con un microcrédito de 500.000 pesos logró comprar repuestos y hacerse a tres nuevas máquinas, pues los recursos que le generaba la primera lavadora no le alcanzaban para el sustento de su familia.

Llegó a tener más de cien clientes. “Tuve acaparado todo el barrio. No hay casa a donde no hubiera entrado y persona que no conozca. Me volví un referente”, contó.

Emprendimiento sobre emprendimiento

Jessica advierte lo pesado que es, físicamente, ese trabajo, razón por la que buscó otras alternativas de negocio. Nuevamente, con el apoyo de Bancamía, accedió a otro microcrédito de medio millón de pesos, para emprender en un taller de confección de ropa para niños.

Actualmente la joven estudia confección industrial y trabaja, desde hace ocho meses, en su propio taller. “En el momento estamos haciendo pantalones camuflados y vendemos 100 mensuales en Soacha. Quiero seguir estudiando, el conocimiento es la puerta del mundo”, afirmó.

Destacó que su objetivo es que el taller siga creciendo, producir más prendas y diseños y ayudar a más personas generándoles empleo. Eso sí, entre risas cuenta que, aunque no ha dejado el negocio de alquiler de las lavadoras, en el taller no tiene que cargar nada pesado.

Asegura que no le falta nada, solo tiempo para cuidar de sus hijos e impulsar su taller. Se siente afortunada, por fin su casa tiene techo e incluso una nevera.

“Mis sueños son varios: construir mi casa, estudiar, ver estudiar a mis hijos, tener mi microempresa donde pueda ayudar a madres cabezas de hogar y a personas que no tienen oportunidades laborales”, concluyó.

http://colombia-inn.com.co/de-alquilar-lavadoras-a-ejemplo-de-emprendimiento-en-la-onu/