El desafío de mantener un emprendimiento en un contexto económico siempre inestable

Iniciativas que aparecen y buscan crecer

El desafío de mantener un emprendimiento en un contexto económico siempre inestable

Ya sean puestos de “comida al paso” o negocios que funcionan y se promocionan a través de las redes sociales, todos buscan ofrecer nuevas opciones de compra y resistir ante una incertidumbre constante.

No son nuevos. Desde hace ya algunos años han aparecido ofreciendo productos comestibles elaborados artesanalmente o, bien, brindando diferentes servicios que son promocionados a través de Internet, más precisamente mediante las redes sociales. Luego, el boca a boca hace lo suyo.
A qué responde la gestación y desarrollo de estas iniciativas comerciales que van desde la elaboración y venta de pastas, productos de rotisería, “pijamadas” con alquiler de carpas Tipi y desayunos “mini kids” a domicilio u ofrecimiento para hacer trámites diversos a aquellas personas que, por sus ocupaciones matinales, se les complica realizar.
La Opinión dialogó con algunas de estas personas que contaron cómo nació su proyecto, cuál es su presente y por qué consideran que el mismo se mantiene y ha encontrado respuesta en una clientela numerosa.

n Trámites
Claudia comenzó, hace unos dos meses, a ofrecer un servicio que les ha facilitado las jornadas a muchas personas. Trámites bancarios o en obras sociales, compra y retiro de medicamentos en farmacias, pago de facturas, entre otros, son algunas de las tareas que ella realiza. La vecina contó a este medio cómo comenzó a desarrollar este emprendimiento personal. “Tenía que hacer algo más y buscar un trabajo en otro lugar, en mi trabajo anterior estaba bajo el mando de alguien y se me complicaba continuarlo por los chicos. Entonces pensé que eso podía ser una posibilidad porque podía manejar mis horarios y trabajar mientras mis chicos están en la escuela. Además, es una ayuda más para la economía de mi familia”, dijo antes de agregar que “recién empiezo, por ahora estoy trabajando muy bien, hago dos o tres mandados por día y eso me ayuda mucho”.

n Mucho trabajo
La vecina consultada comentó que cada vez hay más cantidad de trabajo porque “existen trámites en los que tengo que ir varias veces por semana porque son más complejos, entonces hay mucha gente que prefiere pagar antes de ir ellos porque no pueden por sus horarios. Últimamente empecé a trabajar mucho con vecinos que viven en la Ampliación Urbana que está muy lejos y ahí hay mucha gente a la que también le sirve lo que hago. Son muchos vecinos, de todas las edades, los que me han llamado desde ese sector”.
Por último, Claudia comentó que este nuevo trabajo “para mí es una muy buena ayuda, es un ingreso más, hago tres mandados por día. Yo cobro $80 cada mandado y por día puedo recaudar $240 que realmente son una gran ayuda. Es algo que yo puedo hacer y no pongo más que mi moto y mi tiempo. Tengo expectativas de que siga creciendo, sigo promocionando el servicio por facebook, también he armado una página aparte y reparto volantes para que la gente vaya conociendo lo que hago”.

n Artesanías y pastas
Daniela es una joven artesana y cocinera de Trenque Lauquen que desde hace años trabaja en ambas actividades las cuales son buena parte del sostén económico de su familia. “Hace 14 años que estoy con las artesanías, arranque con macramé, vendiendo en ferias. A la vez tenía algún trabajo paralelo porque no me podía mantener sólo con las artesanías. Al pasar el tiempo fui incorporando distintas técnicas para tener más variedad como por ejemplo el armado de la bijouterie, atrapasueños y con el tiempo fui aprendiendo más cosas, incorporé costura y tejidos”, contó en diálogo con este medio antes de agregar que “me fui adaptando a este tema de las modas, hacer lo que el cliente demanda. Uno vende algo y enseguida preguntan si podés también hacer otra cosa. Los clientes que tengo los mantengo hace varios años porque trabajo por temporadas, por ejemplo, en enero y febrero hago carteras, mochilas, toallitas, productos e insumos para el colegio”.
Un dato para destacar es que, hace poco tiempo, Daniela incorporó el servicio de pastas con su emprendimiento denominado “De la ostia”. “La cocina me fascina, me encanta”, afirma.

n Precios
Respecto de cómo logra adaptarse al contexto económico cambiante y sumamente inestable, la entrevistada comentó que “en cuanto a lo monetario no me quedó otra que acostumbrarme a vivir al día. Lo que gano en parte lo invierto, en parte lo uso para los gastos cotidianos. Es como ir zafando de las exigencias económicas que aparecen cotidianamente”.
Por otro lado, señaló que “los precios se modifican acorde a los aumentos. Tengo la suerte de que mis clientes no se quejan, se adaptan y comprenden la situación. Tengo la suerte o la gran fortuna de que mis clientes se mantienen a lo largo del tiempo y me recomiendan, es un boca en boca, sé muy bien que haciendo bien mi trabajo gano clientes nuevos”.
Asimismo, agregó que “hoy se complica todo, partiendo de que no se puede mantener un precio, es una locura, no se genera estabilidad, se pierden ventas. Quizás lo que a mí me ayuda es que aprendí a vivir al día, no me cuesta tanto, pero me doy cuenta que la gente no sabe qué hacer. No suelo comprar insumos en Buenos Aires, trato de comprar acá en Trenque Lauquen, en mi pueblo o ayudando a crecer a un negocio de acá. Esto es un ida y vuelta”, dijo antes de agregar que “trato de ser lo más ordenada posible, organizada, dedico una semana o quince días a determinada actividad”.
Daniela contó que, a lo largo de su trayectoria como artesana “aprendí a hacer un poco de todo porque a veces las ventas caían por ofrecer siempre lo mismo. Entonces trato de hacer un poco de todo como para satisfacer distintos tipos de necesidades de los clientes. Mantenerse a lo largo de los años no es fácil. En el camino se quedan frustraciones, lágrimas de no ser valorado por ser artesano. Hoy después de tantos años que hago esto empiezo a cosechar los frutos. Me recomiendan, gente que no me conoce se acerca a mi casa. Y las redes sociales que facilitan un poco todo. Y para cada actividad tengo un logo que me representa”.

n Experiencia
Por último, la joven contó que, gracias a la artesanía “conocí varios lugares o pueblitos yendo a ferias y he intercambiado técnicas con artesanos. Esa es la parte linda, generar nuevos conocimientos, de esos que sólo se dan con la palabra, también se pasa frío, hambre y al tener los niños chicos no tenía libertad de poder vender en más lugares. Toda la vida me fui adaptando a lo que tenía y podía. Pero siempre con muchísimo respeto y amor a lo que hago. Más de una vez fui señalada por la vestimenta y cosas de ese estilo. Ahora vestirse de hippie es una moda, antes no era así. Esas son las pequeñas cuestiones que por ahí te dan ganas de bajar los brazos”.

n “Comida al paso”
Una tendencia que crece en Trenque Lauquen son los puestos de “comida al paso” los cuales, en los dos primeros domingos de cada mes se encuentran en el playón de la estación para atender a aquél vecino que quiera degustar alguna de las delicias que allí se venden.
Uno de ellos lleva como nombre “Las papas fritas de Julio” y fue el propio Julio quien contó la gestación y posterior desarrollo de su proyecto. “El proyecto nuestro lo arrancamos hace unos seis años mucho más precariamente, no teníamos nada, sólo con una ollita. En una época estábamos en la plaza los fines de semana acompañando distintos eventos en la época de (el ex intendente Jorge) Barracchia y todos los domingos íbamos ahí. Después todo cambió con este gobierno que nos ubicó en este espacio, el playón de la estación. En verano nos instalamos en Wilde y Ugarte, hacemos un patio más establecido porque participan más puestos. Lo nuestro se enmarca en lo que se denomina economía social”, dijo para luego señalar que “nosotros venimos los dos primeros domingos de cada mes y para alguna fecha especial. También estuvimos en la plaza en la fiesta de abril”.

n Menos venta
Respecto de cómo está hoy la venta, Julio no duda en afirmar que “estamos trabajando a un 50% en comparación a lo que se venía trabajando, se nota una baja. Esto nos ayuda porque todos nosotros hacemos otra cosa, es un ingreso más que nos ayuda a subsistir. Las chicas que trabajan conmigo tienen libreta sanitaria, el carnet habilitante para manipulación de alimentos, somos monotributistas, tenemos todo en regla para poder trabajar de la mejor manera. Clarisa Fabris, de la Secretaría de Producción municipal, nos ha permitido trabajar y gracias a Dios es una buena ayuda. De hecho también este proyecto se va a agrandando porque a mí me dieron un subsidio para comprar una peladora para hacer en el futuro las papas prelavadas y conservadas. Nos van ayudando para que algunas familias podamos vivir mejor”.
Cabe señalar que en este puesto, además de las papas fritas, los vecinos pueden encontrar súper panchos. No obstante, Julio aclaró que “nuestro fuerte son las papas fritas. La gente nos elige bastante, la verdad que no nos podemos quejar porque tenemos muy buena clientela. También hacemos las papas para celíacos, porque tenemos muchos niños celíacos en la ciudad. Tenemos mucha gente que por suerte nos acompaña, nos compra porque vendemos productos frescos y usamos productos de primera marca. La gente nos hizo crecer”.

n Priorizar ventas
El comerciante comentó que, si bien se complica el aumento de la materia prima utilizada para realizar la elaboración de sus productos “no hemos modificado los precios porque nosotros llegamos a una clase trabajadora y hoy se hace casi imposible vender si uno modifica los precios al ritmo de la inflación. Tratamos de mantenerlos para poder brindar una comida accesible a la gente. Comer un pancho y un cono de papas fritas sale $100, prácticamente no es nada. Y un niño se va muy contento con un cono de papas fritas”.

n El futuro
Consultado sobre cómo cree que será el futuro de su comercio, Julio contó que “estamos tratando de poder capitalizar para tener un camión full track como se estila en ciudades grandes porque la comida al paso se está imponiendo en el mundo y también acá en Trenque Lauquen. Nos vamos preparando, asistiendo a los cursos que nos ha dado la Municipalidad para vender un producto de calidad”.

n Sandwichs y tostados
Marcelo y Juan están al frente de “Augustos”, un puesto en el que reina la buena onda y ofrece deliciosos productos comestibles. “En Augustos la gente se puede encontrar con un sandwichitos de bondiola de cerdo que sale con cebollas caramelizadas, tomates y pepinillos en vinagre, también elaboramos un tostado con pan árabe, queso cheddar y lomito ahumado. También se pueden encontrar gaseosas y exprimidos de naranja y también tenemos café y medialunas”, contó Juan quien además recordó que “nosotros arrancamos en noviembre del año pasado, atravesamos el verano y seguimos ahora en el invierno los días que tenemos para poder vender que son los dos primeros domingos de cada mes”.

n Cayó el movimiento
De la misma manera que ocurre en muchos comercios, en invierno el movimiento ha sido menos para “Augustos”. “Desde el verano bajó bastante, calculo que en un 50% o un 60% bajaron las ventas pero también ocurre que a la gente le cuesta arrimarse, le cuesta preguntar. Por otro lado, estamos en un momento en el que hay que cuidar un poquito más el mango y una persona que tiene familia, dos o tres chicos, a veces se complica al momento de salir a comer cuando el grupo familiar es numeroso. Por eso nosotros siempre tratamos de aumentar lo mínimo indispensable, arrancamos en noviembre con un sándwich de bondiola completo a $70, las gaseosas a $30, el tostado a $50 y lo venimos manteniendo. Lo único que aumentamos desde ese momento hasta ahora fue el sandwich de bondiola sólo $10”.
Sobre el final, Juan hizo hincapié en que los puestos de “comida al paso” “son una novedad en Trenque Lauquen, quizás la gente no está tan acostumbrada a comer en la calle y al paso. Es costumbre y creemos que vamos a estar mejor, tratamos de ser optimistas. El tiempo dirá”.

n Empanadas y tortas fritas
Elsa está al frente de “Las tortas fritas de Tati”. Ella contó que hace poco más de dos años inició junto a su marido este emprendimiento familiar en la feria EcoFines. “Realmente es una muy linda experiencia porque, aparte de que uno tiene la posibilidad de ganar un mango, también se aprende a trabajar con grupos de gente y analizar lo que más sale y lo que no. Yo hago empanadas de carne con masa casera y unas tortas fritas que son espectaculares. Para la fiesta de Trenque Lauque hicimos unas 3 mil tortas fritas y se vendieron todas. Venimos trabajando muy bien”, contó.
Consultada sobre si en un contexto económico siempre cambiante como ocurre en la Argentina se hace complicado mantener el comercio en pie, la vecina señaló que “sí, ha aumentado todo muchísimo pero la gente sabe cuando la mercadería es buena y te vuelve a comprar. Ahora estamos viniendo dos domingos en el mes y la propia gente que nos compra nos pregunta cuándo vamos a volver a estar para poder comprarnos nuevamente. Por otro lado, la gente recién se está acostumbrando a comer al paso. Por eso hay días que hace mucho frío pero tratamos de venir igual para que la gente no pierda esa costumbre que está comenzando a imponerse, queremos que esto se haga algo fijo de todos los domingos. En verano hemos tenido las mesas llenas, en el verano se trabaja mucho mejor pero, de todas maneras, el invierno también se vende. Ahora incorporamos pasteles caseros así que todo se está movimiento”.

http://laopinion.com.ar/el-desafio-de-mantener-un-emprendimiento-en-un-contexto-economico-siempre-inestable/

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